Estuve con unos amigos hace un par de años y la verdad es que mereció la pena. Estuvimos básicamente en Copenhague, ya que solo fuimos 3 días.
Llegamos a Dinamarca por el sur, desde Alemania, en furgoneta (lástima que no era una de aquella Volkswagen de los 70 :D) y nos alojamos en un albergue que creo que era el más tirado de la ciudad (la verdad es que no planificamos mucho el alojamiento). Pese a ser el albergue más económico, nos salió por unos 25 o 30 € por persona y noche (durmiendo en una habitación de 30 personas :roll:).
Sobre Copenhague destacaría el contraste con el estrés de la mayoría de ciudades españolas: Casas bajas, calles anchas, pocos coches y uso de la bicicleta como medio de transporte.
Lo que me resultó más impactante fue Christiania. Christiania es un barrio de Copenhague en el que los vendedores tienen sus paraditas como en cualquier mercadillo. La diferencia básica con cualquier mercadillo es el género que venden: Todo tipo de instrumentos y materia prima para la construcción de... porros. Lo mejor de todo es que ellos tienen sus paraditas con sus plantitas y sus cosas en medio de la calle, como quien vende ropa. No tiene desperdicio...
Evidentemente no hay que perderse:
La sirenita (Sí, es tan pequeña como dicen :)).
El cambio de guardia del palacio real (algo así como en Londres, con las correspondientes fotos al lado del soldado que no se puede mover y tal)
Los canales con sus correspondientes barcos amarrados.
El centro de Copenhague en general.
El alquilar una bicicleta para recorrer toda la ciudad, rollo Verano azul ;)
Supongo que habrá muchas cosas más para ver, pero en tres días, no nos dió para más...